Conversaciones con las Paredes

¿Te ha pasado lo mismo que a mí? Posiblemente en algún momento hayas viviendo entre paredes de las cuales no se desprende sonido alguno que no sean los típicos de su naturaleza. En repetidas ocasiones intenté ser similar, pero no tuve éxito. Me gusta sacar todo lo que pienso, aunque muera en el intento; me gusta el ruido; los chistes mongos; los datos curiosos que no tienen que ver con el tema del momento; en fin, me gusta hablar.

¿Si me gusta escuchar? Aún no lo sé, tanto tiempo entre paredes me ha enseñado a pensar que los insultos son muestras de amor y los engaños muestras de cariño. Pronto comenzaré a escuchar, cuando no haya paredes a mi alrededor y pueda respirar aire fresco donde mis pensamientos sean el único ruido y mi silencio muestras de cariño.

En fin, debo dejar los lloríparí a un lado y comenzar a ver el cambio como una oportunidad para no meter la pata nuevamente. Aventuras lleguen a mí. Dios del trabajo no me abandones en esta nueva jornada. ¿Amor? A veces lo último que se pierde es la esperanza.

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Un nuevo año

A diferencia de muchos, no me la paso quejándome de lo mierda que ha sido mi año para luego ese día #365 darle gracias a Dios por el hermoso año. Yo soy otra cosa. Mi año ha sido uno de altas y bajas como el de cualquier persona que trabaja día a día para intentar sobrevivir, sin embargo estos últimos años ese día #365 se ha convertido en una pesadilla. Ese día me hace reflexionar en lo bien que han estado las cosas y en lo mal que han terminado justamente ese 31 de diciembre.

Este año decidí hacer otra cosa. Primero, al carajo las reflexiones; segundo,  no Facebook – la gente con su supuesta felicidad me deprime, porque por instantes llego a creer que todos son felices, se comprometen o se casan y yo no – ; tercero, hacer las resoluciones una semana antes, así el 31 de diciembre, será un día como cualquier otro.  Hoy, 27 de diciembre comienza una nueva etapa, decidida por mí y no por un calendario.

Ayer, gracias a una buena amiga viajé desde Naguabo a Carolina, para virar tras no encontrarla  – Un saludito a Debbie ❤  – este viaje me sirvió para gritar, llorar, intentar chocar y terminar con todo, en fin fue ese espacio que necesitaba conmigo misma para comenzar a sanar. Comencé a guardar mis cosas en cajas, para pronto dar ese paso al que tanto temí por diez años, mudarme sola.  Compré un libro de colorear para distraerme un poco y decidí regresar a escribir. Regresar a sacar todo aquello que me hace sonreír, llorar, gritar o gemir a través de las palabras.

Siempre fui rara, desde pequeña lo supe. Soy una enamorá que ama a un solo hombre, pero puede meter debajo de su falda aquel que bese bien  – Que conste esto desde ahora que estoy soltera.  Tú sabes las malas lenguas interpretan como quieren. –  A partir de hoy quiero vivir intensamente, quiero disfrutar el viento, la lluvia, las sabanas calientes, escribir y lo más importante disfrutar de mi hijo.

Este nuevo espacio será mi cueva y método de comunicación para con el mundo exterior. No dejes de visitarme, puede ser que un día encuentres una entrada media lloríparí, como también puedes encontrar una buena historia que no puedas dejar de leer hasta el final.  ¡Soy una caja de sorpresas!

Bienvenidx,

Karla M. Contreras / Petra Martinez